El dinero no lo es todo

Aquel que crea que las empresas sólo viven de dinero, está muy equivocado. Las empresas no sólo funcionan con dinero ni con inversiones, las empresas funcionan con talento, pasión, líderes, mucho esfuerzo y algo de dinero. Esto no lo digo yo,  fueron las palabras de un empresario durante una conferencia cuando le preguntaron cuánto dinero era necesario para arrancar y mantener una empresa.   

Cada quien tiene sus razones para tener un negocio: una gran idea, libertad financiera, un proyecto de vida, empresa familiar, entre muchos más. Pero cuando la única razón que se te viene a la mente es el dinero, entonces lo mejor será repensar y replantear las cosas. Y no necesariamente porque haya algo malo, pero cuando el dinero se vuelve el fin último, puede que te enfrentes a problemas muy serios como la monotonía en la organización, la fuga de talentos o problemas éticos en tus actividades, que de ésto, hay mucho.

Imagina este escenario: conseguiste que tu empresa llegara a una cierta estabilidad a través de los procesos, metas y estrategias que estableciste. Pero desde hace un tiempo todos se empezaron a “dormir en sus laureles”, y un día, uno de tus líderes se acerca contigo y te dice que va a renunciar porque ya no se siente tan motivado en la empresa. ¿Qué sería lo primero que harías para retenerlo? ¿Ofrecerle más dinero, mejores prestaciones, más recursos? 

Si lo primero que se te vino a la mente fue ofrecerle una cifra de dinero mayor a lo que recibe actualmente, lo más seguro es que no habrías conseguido retenerlo. Existen cosas mucho más relevantes que más ceros en una cuenta de banco, y como el slogan de una marca muy conocida  a nivel mundial dice: hay cosas que el dinero no puede comprar.

El 69% de los empleados asegura que trabajaría más y mejor si sintiera que sus esfuerzos fueran valorados, esto según datos de una encuesta que KPMG realizó a 1200 profesionales. Podrás ser un apasionado de los negocios, sentir la adrenalina de cerrar nuevos acuerdos y todo un maestro de la organización, pero si sientes que tu esfuerzo no es reconocido, de poco valdrá todas esas ganas.     

¿No sabes cómo impulsar tu organización y renovar las razones para que tú y tus empleados se sientan motivados? Déjame te doy una ayudadita con unos tips para que tu negocio no pierda su impulso.    

  1. La lealtad no se compra, se construye: un salario motiva, sí. Pero para que realmente tengas el respeto y la lealtad de tus empleados y colaboradores se necesita compromiso, construir una relación con toda tu organización y consolidar el liderazgo con energía e innovación.  
  2. El impacto social motiva: hay muchos empleados que necesitan sentirse comprometidos con sus actividades sociales y que su esfuerzo tenga un impacto positivo en la comunidad. Impulsa proyectos que mejoren la interacción de tus empleados y la imagen que tiene el público sobre tu negocio.  
  3. Impulsa la creatividad: hay iniciativas que no requieren demasiado presupuesto y lograrán que tus empleados se comprometan y exploren su gran potencial.  Te sorprenderías de lo innovadoras y rentables que pueden resultar estas estrategias.
  4. Formación y desarrollo: propicia que tus empleados tengan la intención de seguir creciendo. Identifica el talento y consolídalo con capacitación, con educación. Todo ese esfuerzo regresará con motivación a tu empresa.    

Con estos consejos podrás detonar todo el talento de tu empresa y conseguir mejores resultados, incluso con un mayor impacto que sólo pensando en invertir más dinero. 

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