Del “no sé quién es mi jefe” al “soy un eslabón”.

¿Qué pasaría si le preguntamos a cada persona de tu empresa, a cada empleado, si tiene claro quién es su jefe, qué responderían si les preguntáramos quiénes son sus pares con los que pueden formar equipo para tomar decisiones, ¿Sabrán?, ¿Lo tendrán claro?

Y es que cuando eres emprendedor, es hasta cierto punto normal o digamos que es frecuente que estos temas están vagos, porque no tienes definido el orden y la distribución de cada uno, pero estar trabajando así queda muy lejos de que puedas llegar a ser un empresario. 

Necesitas una estructura organizacional, en términos más coloquiales, diseñar tu organigrama.

Existen diferentes tipos de formas en que puedes hacer un organigrama, hay diferentes tipos de organigramas, pero mi recomendación, aunque muchos crean que eso ya no funciona, es que diseñes el clásico organigrama vertical, porqué? Porque ahorita lo que necesitas es orden, claridad para tu gente. 

No es posible que todavía tengas empleados que crean que tienen 2 jefes o que crean que tienen un puesto superior a alguien que es su par y con quién necesitan dejar de imponerse y empezar a hacer equipo. Así es que, para dar tu primer acercamiento a dar estructura, te recomiendo el organigrama vertical. 

Esta información de los tipos de organigramas y cómo hacerlos, te lo enseño en el curso de mejora tu negocio con recursos humanos que lo encuentras en methodiaschool.com

El organigrama está infravalorado, pero entre las maravillas de contar con un organigrama están: como ya te dije, claridad para tu equipo, puedes darte cuenta si hay áreas que debieras crecer y las que están desbordadas de empleados sin justificación aparente, puedes ver también los puestos vacantes y hacer planes de contratación en fases, así no contratas a quién crees que necesitas sin tener el panorama completo, y la que considero es la más poderosa, cambiarás la mentalidad de tus empleados, dejarán de verse como entes individuales dentro del negocio y empezarán a verse como un eslabón de una gran cadena.

En pocas palabras emprendedor, sin organigrama no hay ruta trazada que te lleve a ser empresario. Si aún no lo tienes, manos a la obra! Y si necesitas ayuda, escríbeme.

Recuerda que no llegarás a ser empresario si no dejas de ser necesario.

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